

Como cada madrugada o mañana me toca quedarme un buen rato a ver los Juegos Olímpicos (JJOO), sin ninguna duda, el gran espectáculo deportivo de todos los tiempos. Que toca madrugar, se madruga. Que toca trasnochar, se trasnocha, no hay problema. El problema de este irregular estado de vida en el periodo de vacaciones no es la falta de sueño, que también, sino que las medallas españolas llegan por cuenta gotas. Apuntabamos entorno unas 23, y llevamos 10 medallas con las de las chicas en piscina esta mañana. Así que lo que más fastidia de dormir poco es no ver a lso españoles conseguir más medallas. Pero la verdad, me lo estoy pasando muy bien viendo a todos los deportistas olímpicos.
Una de las cosas que más me ha llamado al atención de Pekín leyendo al corresponsal de El Mundo, es como pasan el tiempo libre los jóvenes deportistas olimpicos. Yo pensaba que los deportistas tenían que cuidarse y que, sí, una vez conseguidas las medallas, las fiestas son juergas grandes.
Pero, para sorpresa mia,que pensaba que los atletas una vez conseguidas sus medallas volvían a sus respectivos países después de la fiesta de celebración, voy y leo que en la villa olímpica se han repartido más de 100.000 peservativos entre los deportistas. No sé la cantidad de deportistas que habrá en toda la villa olímpica, pero tiene que haber muchos y con muchas ganas de "bajar un par de tonos" para que las previsiones chinas se cumplan. Me resulta curioso, divertido y sobrehumano el mérito que pueden tener algunos atletas. Ya no sólo por el esfuerzo que hacen en pista sino porque algunos pueden hacer un sobreesfuerzo brutal. Día de acompañamiento cariñoso, por decirlo de alguna manera, y luego prueba olímpica o viceversa. Sin duda, y por si a alguno le quedaba algún resquicio ambiguo, estos señor@s son de otro planeta. Yo seguiré el ejemplo olímpico e intentare mantener la llama encendida. Todo sea por los JJOO y su espíritu.
-TOÑO GARCIA-


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