15 septiembre 2008

LA EXPO HA MUERTO

Terminó la Expo de Zaragoza 2008, la Expo del Agua. Ha concluido el acontecimiento internacional que ha hecho que Zaragoza sea más conocida y que ha supuesto una mezcla activa de nacionalidades.
Me ha gustado la Expo, para que les voy a engañar. Cierto es que ha habido mucha gente y que las colas han sido muy largas, pero me ha gustado ir acompañado de los míos e ir conociendo pabellón por pabellón los diferentes países y como utilizan el agua otras civilizaciones. El agua, fluido indispensable para la vida diaria.
Independientemente de las importantes autoridades que han visitado la ciudad y que puedan en un futuro cercano invertir en la misma provocando un mayor crecimiento de nuestra ciudad, yo me quedo con el acto en sí. Por fin Zaragza ha acogido un acontecimiento de gran relevancia y no sólo Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla son las ciudades organizadoras de grandes eventos.
A mí me han gustado los pabellones activos, en donde o bien espectáculos o bien innovación daban vida y ritmo a la visita. El Tsunami, Aragón con ese video espectacular, Kuwait con ese cine movible en 3D, el Pabellón de Sudamérica con esos cubanos dando juego con sus canciones o esos mojitos deliciosos que preparaban, Bélgica y su cerveza de exportación tan distinta a la que acostumbramos a beber. México o el restaurante de Uruguay con esa carne a la brasa tan exquisita. En fín, varios pabellones que con sus actividades o sus ofrecimientos han hecho que conozcamos un poco más el mundo en el que vivimos sin salir de Zaragoza. Sí, el agua era el reclamo y el fín de la Expo, pero también se ha podido disfrutar de otras muchas cosas igual de atractivas.
Me ha gustado la Expo, espero que a todos los que se hayan pasado también. Ahora sólo espero que el recinto no se quede anticuado y sea bien utilizado para diversas actividades y que, a partir de ahora ya no miremos al Ebro de espaldas sino que lo crucemos y disfrutemos de él. Zaragoza ha empezado a cambiar, estoy seguro.

-TOÑO GARCÍA-